London Fashion Week
- 12 oct 2016
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Londres capital del siempre ancestral Reino Unido, es sede del inicio de la semana de la moda en el viejo continente, escenario que sirve de punta pie para los espectáculos y showroom más esperados de toda la temporada.
Comenzamos con Burberry. La marca clásica de vestuario que cuenta con 160 años de experiencia en el mercado textil, inicia su exposición en las manos del siempre clásico pero rupturista Christopher Bailey, quien expuso una colección atrevida y atemporal, pues anticipó su colección de Otoño-Invierno en lo que fue un escenario soberbio y anacrónico.
La línea para Burberry este año fueron piezas, cuyo eje central posicionó el concepto masculino y femenino en una mezcla andrógina actual, que desde luego asombro a todos los espectadores. Las bases de las confecciones fueron colores silvestres, tierras y un tartar de oleos amarillos. Todo esto coexistía de maravilla en los conjuntos neutros, que incluían desde solapas en chaquetas al más estilo Navy, pantalones o culach rectos en combinación con tops, los que tenían un trabajo de pedrería inigualable, entre otras. Los siempre hombres Burberry este año abusaron del estilo Casual Urban, en piezas que involucraron desde las infaltables Bomber Jacket, los pantalones rectos en tonos grises y tierras con estampados modernos, propios de conceptos excéntricos barrocos, y clásicos cortes y diseños escoceses.




Gareth Pugh. El místico y extravagante diseñador londinense, expuso su colección para el London Fashion Week 2016 en un espectáculo sin precedente, bajo el concepto antiguo- moderno que tenía como principal idea la época greco-romana.
Pugh uso a la perfección los recursos de su concepto, piezas en tonos negros y dorados. Líneas rectas y adosadas al cuerpo, sombreros y tiaras en figuras geométricas y concentradas en alinear fielmente la figura de la bella y gótica mujer Pugh. La teatralidad es un fiel amigo del diseñador, pues en su colección amasó un imperio de siluetas aguerridas y amazónicas mujeres, con piezas simples en su base, pero extraordinarias en su conjunto, las que fueron ornamentadas con indumentarias latinas, voluminosas y excéntricas. Las combinacion de tonalidades fue bastante neutral, pues los colores fueron únicos, los clásicos blancos, negros y algunos matices del color violeta, todo esto sumado al uso de corsés, faldas cortas y de cortes limpios y ligeros hicieron de su presentación todo un espectáculo de la moda.




Mulberry. La marca cuyo sello contemporáneo e indómito hace su presentación en el London Fashion Week 2016 bajo conceptos absolutamente propios, que en su conjunto recrean la visión fuerte, clásica y moderna de su siempre vanguardista diseñador Jhonny Coca.
La colección de este año asumió como protagonista un criterio clásico- chic al amparo de canones actuales, teniendo como principal recurso el siglo XX. Piezas rectas y largas, vestidos plisados, amplios y de ejes simétricos fueron la gran apuesta para este año, en cuanto a colores abusaron de los tradicionales azules, grises y verdes en sus tonalidades oscuras y mediterráneas. Paralelamente los estampados verticales en líneas sobrias, las hombreras, el volúmenes destacaron en la presentación, pero nunca dejando de lado la fisionomía propia, el cuero, ahora abusados por una propuesta futurista en colores amarillos, plateados y el siempre amigo de la marca el tono negro.




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